MUSEO DE BELLAS ARTES DE BADAJOZ

dibujo y grabado


  • Grabado de Goya
  • Grabado de Goya
  • Grabado de Goya

Francisco de Goya y Lucientes

Fuendetodos (Zaragoza), 1746 – Burdeos (Francia), 1828

El MUBA cuenta con tres grabados salidos de la mano de Goya. El agarrotado, obra que no pertenece a ninguna de las afamadas series del artista, fue realizado entre 1778 y 1780, siendo una de las más reproducidas. Plasma una imagen de gran dramatismo: un reo recién ajusticiado a garrote vil, con una cruda expresión de dolor en el rostro, sosteniendo entre sus manos un crucifijo y con los pies violentamente contraídos y rígidos ya tras la muerte del condenado. A la derecha del agarrotado ubica Goya un cirio, que permite el juego de luces y sombras y crea una atmósfera lúgubre, digna de la escena que el artista nos presenta. Los dos grabados restantes forman parte de la serie Sueños, que parece ser un preludio de los Caprichos. Esta serie está conformada por dos partes, la primera de ellas dedicada al tema de la brujería, y a esta primera parte corresponde el grabado titulado Devota profesión, que se corresponde con el número 70 de la serie de los Caprichos. Podemos interpretar la estampa como una personificación de la España de la época, a hombros de la ignorancia, y leyendo, fanática y supersticiosa, un libro que sostienen con tenazas dos lujuriosos obispos transformados en brujas. A la segunda parte de los Sueños, dedicada a los asuntos amorosos, pertenece el tercero de los grabados custodiados por el Museo, titulado La filiación. En el mismo, podemos contemplar una escena de esponsales en la que el novio, grotescamente enmascarado y observado por una serie de testigos, revisa la ascendencia de la novia, que presenta dos caras: la suya propia y una máscara de zorra, que simboliza el engaño y la lujuria. Este grabado se corresponde con el Capricho 57, del mismo nombre.